Viaje virtual, experiencia mental.

Hay muchas formas de perderse, viajando, soñando, leyendo… Explorar el territorio, conocer ciudades, parajes, descubrir lugares, en definitiva, transportarse, puede significar toda una experiencia integral, todos los sentidos alertas ante la emoción del descubrimiento. La contrapartida, los contra, es el impacto que tiene el desplazamiento de cada ciudadano sobre el planeta, sea por vía terrestre, marítima, fluvial, o aérea; la mayoría no es consciente que comprar un billete desde el low cost hasta el preferencial tiene una repercusión en las emisiones de gases tóxicos.

Siendo conscientes del costo y necesidad de movilidad tenemos que serlo también en la valoración de tales necesidades; la curiosidad y el instinto explorador son una cosa, pero destruir el medio ambiente a costa de unos medios cada vez más accesibles por todos para circular por todo el globo por el simple placer de “conocer” toca lo inconsciente. La indolencia en este sentido atenta contra nosotros mismos.

¿Qué tal si nos quedamos en casa y viajamos a través de la red? Es un medio mucho más económico y con muchísimo menos impacto ambiental que subirse a un avión. En uno de mis viajes encontré este estupendo trabajo Travel by Approximation: A Virtual Road Trip”, una interesante forma de abordar la exploración, el viaje y la experiencia que éste implica a través de un instrumento de navegación, una interesante forma de experimentar el espacio-tiempo, de transformar lo sensorial a través de lo virtual, y por otro lado, qué interesante forma de satirizar el fenómeno europeo de movilidad low cost…

tba-selects2

Travel by Approximation: A Virtual Road Trip. (http://www.jennyodell.com/tba.html)

Seguimos con ganas de explorar físicamente el territorio, motivados por el simple placer, por necesidad o por obligación, sea cual sea el móvil, si tuviéramos la costumbre de contabilizar el gasto personal de emisiones producidas al año según nuestras actividades y conducta los resultados serían alarmantes. Dependiendo del medio que utilizamos para desplazarnos, los productos que consumimos y sus envoltorios, las costumbres y formas de uso de la energía, hay una repercusión incrementada en el medio ambiente. Sin embargo, dependiendo del lugar geográfico que habitamos tenemos unos recursos y facilidad de acceso a éstos que definen y determinan el comportamiento; los países cuyas condiciones climáticas no son tan benevolentes son más conscientes de la necesidad cambiar el modo de vida, en relación a esto, dejo a continuación el enlace al documental “Recetas para el desastre” que trata de forma ilustrativa y didáctica el proceso de asimilación y consciencia del comportamiento y actividad en relación a la movilidad y el consumo. No tiene desperdicio!

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s